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9.24.2010

Tribute to his voice.



Me hablas de una tierra que no alcanzo a imaginar, por la inconmensurable belleza que la inunda. Me hablas de un pasado que me perteneció antes de vivir sobre esta piel. Me habla tu voz de lunas eternas sobre la arena del Rajastán. De danzas imposibles con los escorpiones. Estupas en el cielo.
Puedo ver mis propias manos arrojando cientos de pétalos sobre las aguas del Ganges, a orillas de Varanasi.


En el Sol, el dorado se funde con el rojo y su luz baña de eternidad cuanto toca. La mirada del iluminado atraviesa mis costillas y es capaz de ver cuanto acontece en mi corazón.

1.30.2010

Novia tuareg.

Dentro de la jaima el crepitar de la chimenea y el olor del té me envuelven en una atmósfera única. Sus miradas recorren los mares de mis iris, las dos negras respiran ajenas al bullicio reinante. Una de ellas me conoce muy bien, su sonrisa cómplice me dice que sabe. Otra mirada cae en mi. Como llama, me juzga; pero sus ojos revelan valor, esconden un dolor antiguo y si observas más allá de la sombra, podrás ver amor.

Los ojos del desierto saben más de mi de lo que nunca podria haber imaginado.

11.16.2009

Old time of sand.

Déjame encerrarme en mi viejo Cadillac, servirme un whisky y perderme entre las carreteras de una Arizona que ya no me ama. Déjame ser un suspiro de viento ardiente, que atraviese tu pecho y se pierda entre cuentos de peyote.


Déjame ser un bandolero escurridizo.

4.15.2009

Nómada.

Soy un nómada, un nómada entregado al ascetismo del miedo, tomando como alimento para permanecer encerrado en mi cueva, únicamente mi miedo.

Mi miedo a arriesgar, mi miedo a llenar mi mochila hasta la súplica de sus cremalleras y echar a andar.

Recorrer el mundo, destrozar mi calzado, alimentar mi alma, vencer a las sombras, dormir bajo un arbol a tres mil kilómetros de casa.

Quizás no en esta vida.

Quizás solo en palabras.

4.11.2009

Ensayo nº5. Sobre la sequía.

Todo lo tenía y al mismo tiempo perdió lo más importante. Dejó a su Agosto secar el embalse donde se bañaba de pequeño, tiró unas piedras al mar de arena y estas no rebotaron.


Dejó crecer a su amor los rastrojos, envuelto así de espinas y ramas secas; quiso ser mago y crecer la luna a su antojo.


¿Dónde será que este hombre perdió la sed y halló un manantial?

¿Dónde será que al mismo tiempo murió ahogado en su propia sequía?




Y en el mar de piedra caliza su espíritu pidió perdón.

3.21.2009

Blanco.

Aire. Entre las manos y los ojos aire. Entre agujeros y el mundo aire. En mi flauta y en la madera de mi voluntad, aire.

Arena. En el mar de arena de cuarzo y en la noche. Arena blanca y limpia como mi existencia.

Impulso ancestral de otro lugar. Danza pausada y desgarrada de mi corazón a través de las notas.

Pequeño reducto de armonía, retiro espiritual de mi consciencia.

Fluye sobre el mar blanco todo pesar, bordea las blancas piedras del camino y se desvanece.

Sublime abstraccion de lo físico y corpóreo. Escisión de mi Atman en un viaje sobre la arena.

Y de nuevo Aire.

2.05.2009

El Kitapena.

Impulsos. Espasmódicos aullidos de mi alma a Dios. Silencio, un silbido en mi oído y un golpe seco.

Mil esqueletos saludan al sol, firmes como cada día, en formación.

La lluvia del último siglo ha desgastado sus huesos, sus fusiles no disparan.


Quiero montar en un Jeep y atropellarlos a todos, sentir sus huesos desquebrajándose contra el capó, sus craneos estampándose contra la luna delantera, sus mandíbulas desencajadas sonrientes, esparcidas a ambos lados de mi furia.

Conducir cegado hasta el acantilado y lanzarme al vacío.


Hoy soy una bomba.

2.01.2009

Seco.

Trato de mantenerme estoicamente ante más de mil días. Me arremolino y lanzo furiosas olas cada vez que traiciono a mi voluntad. Me licué, vivo en un desierto de sal donde la carne de mis pies descalzos se deshace a cada paso.
Y sé que es hora de andar...